domingo, 16 de enero de 2022



Érase una vez, un anciano indio le reveló una verdad de la vida a su nieto:

En el interior de cada persona se libra una lucha muy similar a la que se produce entre dos lobos

Un lobo representa el mal: envidia, celos, arrepentimiento, egoísmo, ambición, mentiras...

El otro lobo representa la bondad: paz, amor, esperanza, verdad, amabilidad, lealtad...

El pequeño indio, profundamente conmovido por las palabras de su abuelo,
Pensó durante unos instantes y luego preguntó:

"¿Qué lobo gana al final?"
El anciano indio sonrió levemente y respondió:
"El lobo al que alimentas siempre gana."

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