Vivir con una mujer malvada es una gran desgracia
y un grave peligro. La malicia femenina es lo peor de todo,
pues Dios originalmente les otorgó a las mujeres un corazón tierno
y una naturaleza apacible.
Pero si una mujer altera su carácter natural
y se vuelve malvada,
entonces nada podría ser más repugnante
No hay comentarios:
Publicar un comentario