jueves, 26 de julio de 2012




La única persona que realmente te acompaña a lo largo de tu vida eres tú mismo...

Las personas no entran en nuestras vidas para siempre, aunque al principio parezca lo contrario. Hoy están ahí, riendo contigo, compartiendo momentos, prometiendo estar ahí. Y entonces algo cambia: los caminos se separan, los sentimientos se desvanecen, las circunstancias se vuelven más fuertes.

Cuando te apegas demasiado, empiezas a construir tu mundo alrededor de otra persona. Sus palabras se vuelven más importantes que tus propios pensamientos, su estado de ánimo, más importante que tu paz interior. E imperceptiblemente, le entregas las llaves de tu equilibrio interior a otra persona.

Pero las personas no están obligadas a quedarse. Cada uno tiene su propio camino, sus propios cambios, sus propias decisiones. Y cuando alguien se va, una parte de ti puede desmoronarse con él, si te aferraste demasiado.

Por lo tanto, es importante recordar: valora a las personas, sí; ama, sí; está ahí, sí. Pero no te disuelvas por completo. Deja un espacio dentro de ti donde sigas siendo tú mismo, incluso cuando no haya nadie alrededor. Porque la única persona que realmente camina contigo a lo largo de tu vida...

No hay comentarios:

Publicar un comentario