las lagrimas que mas duelen son las que derramamos a escondidas

simplemente aún no te has encontrado a ti mismo.
Una vez que lo hagas, te tranquilizarás,
porque la vida funciona así:
no poseemos nada que podamos perder.
Un ladrón te roba la cartera,
la vejez se lleva la belleza,
la enfermedad se lleva a la gente,
incluso las estrellas se esconden tras las nubes,
y somos tan impotentes con todas nuestras prisiones,
leyes, cremas, pociones y telescopios.
A veces la riqueza regresa,
la gente vuelve a abrir los ojos y el cielo se ilumina,
pero la propiedad es ilusoria.
La vida es simple y hermosa:
no conlleva obligaciones ni deudas...
Pero aquí no estás con las manos vacías;
llevan una carga viva:
el Amor. Este, como los guantes atados a un par en la infancia,
nunca se pierde, nunca pasa,
nunca cesa, aunque las profecías cesarán,
las lenguas enmudecerán y el conocimiento será abolido...
Lo más hermoso en una mujer y un hombre es la presencia de Dios,
a la que llamamos alma. Por eso amamos.

martes, 30 de noviembre de 2010
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